Camina, de nuevo solo, de nuevo de negro, entre las hojas secas del otoño. ¿Qué ha cambiado? Quizás nada, quizás todo. Ni siquiera las clases cobran sentido. Un poco, pero no terminan de convencer. Las personas, cómo no, no convencen nada. ¿Porque no lo pensó antes? Demasiada ilusión.
Ha llovido, el frío helador que ayer le quemaba el alma, hoy sigue siendo frío pero con más cariño. Camina medio ausente, contando los segundos para que se vaya su tren. Ama los árboles que le rodean, la calma, el orden, la libertad. En cierto modo, todo cambia. No como quería/esperaba pero cambia a mejor. Le gustan las cosas así. Sólo le preocupa estar cometiendo un grave error. El tiempo y la conciencia dirán.
Las hojas en la verde y brillante hierba le tientan demasiado, necesita una foto. Y un tren. Difícil decisión. Mira el reloj, dos minutos. Venga, sólo serán tres segundos. Click. Se ha puesto alguien delante. Click. No le gusta el enfoque. Click. Se pierde el efecto al hacer click, no puede ser. Mira el reloj. Un minuto. Corre, corre, corre. Corre si el miedo que a veces da correr. El tren se ha ido. Se para agotado, pero con esa sensación extraña que da correr cuando lo haces voluntariamente y hace frío. Como de libertad. Definitivamente, es libertad.
viernes, 23 de noviembre de 2007
domingo, 11 de noviembre de 2007
Perfecta
Tengo muy claro que son perfectos, como la vida si voy contigo, como la muerte si es a tu lado ♪ Eres perfecta y aún así no te das cuenta ♪
Todas perfectas, todas y cada una. Adoro esa canción (en el reproductor). Es la típica que quieres que te dediquen.
No sé porque, por H, por B, por C y por F y por el abecedario mezclado, durante los últimos días volví a mis orígenes. A aquellos meses en los que me deprimía día si y día también. Un pasado feo del que logré huir y al que me niego a volver.
A lo largo de estos últimos meses he descubierto el valor de algunas cosas que si bien creo que quizás nunca tuve y no busque del todo, ahora que las tengo muchas cosas tienen sentido. Valorar a las personas y al cariño que me tienen me llena de alegría.
Quizás (y sin quizás) por las espaldas me llegan las cosas más feas y duras, pero poco a poco se esfuman.
Durante estos últimos meses he querido mirar hacia el frente, darme cuenta de que yo puedo, de que todo tiene algún sentido, de que "eres perfecta". Aprender a valorar lo que uno tiene, lo que uno es y lo que ha logrado es el comienzo para no entristecerse por nada y agradecerlo todo.
La única pena es que sigo usando este Blog de Blog y no de reflexión reflexiva de cosas con sentido. Bueno, ¿alguien dijo que fuera perfecta? :P
Todas perfectas, todas y cada una. Adoro esa canción (en el reproductor). Es la típica que quieres que te dediquen.
No sé porque, por H, por B, por C y por F y por el abecedario mezclado, durante los últimos días volví a mis orígenes. A aquellos meses en los que me deprimía día si y día también. Un pasado feo del que logré huir y al que me niego a volver.
A lo largo de estos últimos meses he descubierto el valor de algunas cosas que si bien creo que quizás nunca tuve y no busque del todo, ahora que las tengo muchas cosas tienen sentido. Valorar a las personas y al cariño que me tienen me llena de alegría.
Quizás (y sin quizás) por las espaldas me llegan las cosas más feas y duras, pero poco a poco se esfuman.
Durante estos últimos meses he querido mirar hacia el frente, darme cuenta de que yo puedo, de que todo tiene algún sentido, de que "eres perfecta". Aprender a valorar lo que uno tiene, lo que uno es y lo que ha logrado es el comienzo para no entristecerse por nada y agradecerlo todo.
La única pena es que sigo usando este Blog de Blog y no de reflexión reflexiva de cosas con sentido. Bueno, ¿alguien dijo que fuera perfecta? :P
¿De que rayos hablo?
Locuras
lunes, 1 de octubre de 2007
Crónica de un nacimiento anunciado II
Podría decirse que se acabó. Está donde quería estar. Hoy, más que nunca allí está. Llueve de nuevo. al fin. Él corre para no perder el tren. Lo perdió de todas formas. Bueno y ¿que más da? Tampoco pasa nada, todo tiene arreglo desde aquí. Por que todo se ve perfecto aún. Todo tiene sentido. Está, de nuevo, solo. Y ¿Qué más da? Encontró hace tiempo un lugar donde no se siente nada solo, así que no importa que o quién haya aquí. Importan las palabras, las ideas, las discusiones, los sueños. Importa lo bueno. Da igual el resto. De cada segundo, se queda con lo bueno. Por la mañana encontró a su filosofa favorita, gran forma de empezar el día. Y camina lejos (literalmente) hacia los sueños. La escalera le hace sentir más importante que un millar de cargos y de aplausos. El aula tiene el don de que nadie sepa que está rodeado de más de noventa. Demasiados para encontrar alguien con quien hablar. No importa, ya tendrá tiempo. Ahora sólo se oye la lluvia y el piano. Quiere tocar el piano, de nuevo le vino esa ilusión. Cierra los ojos y respira hondo. Sea lo que sea, está la lluvia, está el piano, están los sueños y estas tú que lees esto.
¿De que rayos hablo?
Novedades y antiguedades
¿Gracias?
Tenía que escribir. Hoy era el día. Será que hay días que me da igual que detrás de mí haya un millón de cosas que hacer. Que quiero escribir y nadie me lo va a impedir, yeah!. Escucho la misma canción que está en el reproductor de la derecha. Es una canción especial. Y ahora, tengo una sensación muy especial, una que creo que no había sentido nunca. Siento que en el mundo hay personas que me quieren. Puede parecer absurdo pero nunca lo sentí de este modo. Nunca nadie era capaz de hacerme ver que le importaba. Hoy he pasado de la más absoluta tristeza a la más absoluta alegría. Y todo gracias a una persona y una canción. Y entonces miré a mi alrededor y le vi, y vi a algunos más que cada día me preguntan ¿Como estás? y además lo hacen con sinceridad. Que cada vez que se me cae el mundo encima me abrazan aunque estén lejos, me consuelan sin saber cómo, me emocionan con una palabra. Y dar las gracias es y será siempre, poco. Un día se lo pagaré a todos ellos. Daría nombres, pero posiblemente sean casi todos los que lean.
Titotati titotati titotati toti toti toti....
Titotati titotati titotati toti toti toti....
¿De que rayos hablo?
Locuras
miércoles, 12 de septiembre de 2007
From lost to the river
Estoy lost, lost, lost, pero mira que lost. Missing in the country podría decirse. No sé a donde tengo que ir ni cuando ni lo que necesito. Soy un desastre. Pero sorprendentemente no me preocupa ni lo más mínimo. Sorprendentemente no me estresa nada. Me preocupo por muchas cosas, pero no me agobio. Me llegó a deprimir por otras, pero no me agobio. No sé, estoy como en Omm. Hacía mil años que no veía esta letra tan enorme del blog. Estoy acostumbrada a chiquiletras. Quiero empezar ya para organizarme. Para comprobar que voy a poder vivir tan bien o mejor como hasta ahora. Ahora soy feliz y no lo quiero perder. No renunció a lo que venga pero me gusta mucho el mundo en el que vivo. Me ha aportado lo que ningún otro me aportó. Y tanto es que ahora sufro por no poder estar más cerca de las personas que más amo en este mundo. Odio los océanos y mucho. Necesito un abrazo de mucha gente que está lejos. No porque esté ahora mal, sino porque sin ellos me falta algo. Hoy sueño con volar lejos, tan lejos como me deje la vida, para abrazar por fin a esas personas. Definitivamente, odio los océanos. Mucho :(
¿De que rayos hablo?
Locuras
domingo, 12 de agosto de 2007
Crónica de un nacimiento anunciado
Parece que todo cobra sentido. Con el calor encima, y una gran y filosófica compañía, se dispone a entrar, a llegar, a ser. El mundo que siempre soñó está hoy tan cerca como un click. Antes todo parecía tan difícil. Se da cuenta de que va a tener caminar y caminar (y casi de forma literal) para llegar a donde desea. No importa. Si llueve, caminará bajo la lluvia. Si nieva, caminará bajo la nieve. Si hace viento, volará. Si hace calor, caminará mientras se derrite. Caminará, porque, por fin, quiere caminar. Las cosas cobran sentido ahora. Todo encaja. Hasta caminar. Todo era tan fácil como un click. La compañía filosófica se va lejos. Él, más que nunca, teme perderla. A pesar de lo poco que parece apreciarla, la aprecia como a nadie en el mundo, y sin ella, no sería él. Resulta curioso como dos personas tan diferentes en idea se encuentran. Tan sorprendente que él guarda la esperanza de que ella cambie. Es demasiado inteligente para eso, se dice. Pero no cambia. Ella se fue en busca de sus creencias. Comienza temer no volverla a ver. Comienza a arrepentirse de no haberse despedido bien. De no haberla pedido disculpas por no dedicarla más tiempo. De haberla dejado marchar. Ella vale más que eso. Vale más que la basura en la que la quieren meter. Ella sabe pensar. Hoy, después de haber abierto el mundo juntos con aquel click, se plantea si volverá a verla, si algún día, podrá salvarla.
¿De que rayos hablo?
Novedades y antiguedades
viernes, 6 de julio de 2007
Mírame
¿No se llamaba así un programa de zapping de hace muchos años? Uno que presentaba una modelo muy estupenda…Mar…no, Mar Flores no, Mar… ¡Saura! Sí. Creo que era Mar Saura. Despejada la duda, pasemos hablar de un vicio de hace algunos meses y que tuve bastante abandonado hasta estos días en los que no hay casi nada mejor que hacer. Empecemos por mí siempre amor platónico Dr. House. Es irónico, mordaz, honesto (¿) y sobre todo sexy. Y no lo digo yo, que lo dicen las encuestas de Norteamérica. Aquí no hacen encuestas sobre eso, afortunadamente las hacen sobre temas menos frívolos (a veces). Pero es que House es sexy. House es inteligente hasta decir basta. Y lo peor es que lo sabe y se lo cree. Sabe que todos le admiran. Y encima, es un cabrón con todas las letras. Sí, toma esa, admira a un cabrón. Salva vidas que nadie más podría salvar y de paso insulta al paciente un rato. Con ironía e ingenio sí, pero insúltalo. ¿Por qué amarle entonces? Mmm… ¿Por qué se ama a los chicos malos? House es el único chico malo al que he “amado” y si salió afortunado es probablemente porque tiene una carrera. La inteligencia es lo que me llama, lo demás lo acabo tirando por la ventana. Pero me estoy desviando. Tenéis que ver House. Ya no lo echan en Cuatro, descanso vacacional, pero emule y compañía lo sirven en castellano y en inglés aceptablemente subtitulado. El mejor vicio para coger un verano.
¿Qué otras cosas veía yo en la tele? Algunas es probable que no las eche n ya, en su mayoría, series americanas. Pcishy o como rayos se escriba estaba bien. Las chicas Gilmore es más que genial, idílico, pero tronchante. Como producto nacional, Caiga Quién Caiga y mi reportero Juanra (como me gustaba ese hombre), adorablemente ácidos, aunque con un gamberrismo excesivo. Y ya no se me ocurre nada más… ¿Me recomendáis alguna cosa?
¿Qué otras cosas veía yo en la tele? Algunas es probable que no las eche n ya, en su mayoría, series americanas. Pcishy o como rayos se escriba estaba bien. Las chicas Gilmore es más que genial, idílico, pero tronchante. Como producto nacional, Caiga Quién Caiga y mi reportero Juanra (como me gustaba ese hombre), adorablemente ácidos, aunque con un gamberrismo excesivo. Y ya no se me ocurre nada más… ¿Me recomendáis alguna cosa?
¿De que rayos hablo?
tele
Politiqueemos un poco
Llevo unos días queriendo hablar sobre política y no me salía. Pero sabía que el día de hoy tres de julio de dos mil siete, me iba a inspirar. Con el debate sobre el Estado de la Nación de fondo, y después de escuchar la intervención entera de Rajoy, me dispongo a politiquear un poco. Decir que ni mucho menos he visto el Debate entero, no porque me aburra, si no porque sacarme de la cama por las mañanas no es algo sencillo. Muy a mi pesar, mi opinión y mi visión es limitada a lo que he visto. Pero lo visto hoy y otros días de seguir la actualidad política, me da ganas de sacar el ácido.
Me pregunto si habrá países con un parlamento como el nuestro. Me pregunto si nuestros políticos son conscientes de que a veces el Congreso parece un patio de colegio. Abucheos, respuestas a preguntas retóricas y aplausos e interrupciones constantes de uno y otro lado hacen vergonzoso nuestro parlamento. Alguno me dirá que aplaudir lo es malo. No, pero en mi opinión sólo se debería de hacer al final, como en los conciertos. Entre cada interrupción y cada insulto (porque algunos tienen una forma de hablar más que ofensiva y ahora sí, señalo al PP), conseguimos que a nadie le interese lo que allí se dice. Y mucho más si tratamos temas que no le interesan al gran público. La política, como ya dije una vez, es de los ciudadanos, y hay cosas que a los ciudadanos les dan igual, como por ejemplo los estatutos de autonomía. Pero no me voy a meter en ese terreno, lo dejo para otro momento. Lo cierto es, que al igual que parecemos borregos al salir del fútbol, paremos borregos en el parlamento. ¿Tiene solución?
Me pregunto si habrá países con un parlamento como el nuestro. Me pregunto si nuestros políticos son conscientes de que a veces el Congreso parece un patio de colegio. Abucheos, respuestas a preguntas retóricas y aplausos e interrupciones constantes de uno y otro lado hacen vergonzoso nuestro parlamento. Alguno me dirá que aplaudir lo es malo. No, pero en mi opinión sólo se debería de hacer al final, como en los conciertos. Entre cada interrupción y cada insulto (porque algunos tienen una forma de hablar más que ofensiva y ahora sí, señalo al PP), conseguimos que a nadie le interese lo que allí se dice. Y mucho más si tratamos temas que no le interesan al gran público. La política, como ya dije una vez, es de los ciudadanos, y hay cosas que a los ciudadanos les dan igual, como por ejemplo los estatutos de autonomía. Pero no me voy a meter en ese terreno, lo dejo para otro momento. Lo cierto es, que al igual que parecemos borregos al salir del fútbol, paremos borregos en el parlamento. ¿Tiene solución?
¿Romanticismo?
Podría decir que es hora de irme a dormir. Pero he visto una película demasiado maravillosa como para que tenga sueño, por lo que aquí estoy. El CD tiene unas cuantas más y actualmente puedo oír por tercera vez Cuando menos te lo esperas. Sé que si apago, no me dormiré, sino que le daré vueltas a una de esas cosas tontas que vagan por mi cabeza. Concretamente esa cosa tonta llamada amor. Mirar el horizonte y escuchar una canción minimamente romántica ((8) Descafeinado, descolorido, escribiendo tu nombre completo en los formularios… (8)) me deja los pensamientos tontos a flote, y si le añades una gran gran película (de una joven francesa que disfruta de los pequeños placeres de la vida), no es necesario remover a fuego lento para pensar y pensar y pensar. Pensar que un abrazo no me vendría nada mal, pensar que tener un acompañante para ir al cine sería más que fabuloso, pensar en que me he cansado de escuchar mis tonterías y quiero escuchar las de otro, pensar que ya me toca vivir una peli romántica. Pero esta idea no tiene nada de nuevo. Retumba en mi cabeza desde que tengo memoria, y tengo ganas de demandar a la compañía Disney por crearme tanta frustración. A veces, cuando me quiero creer que ya no pienso en eso, descubro que… ¡Oh, sigo pensando en eso! En octubre me pongo a estudiar para demandarles muajajaja. ¿Cómo no pensar en el amor? ¿Cómo dejar que venga el solito y no correr detrás de él haciendo círculos? Ñuack. Creo que esto es un avance, ya no busco novio, ahora busco cómo no buscar novio. Conclusión: Necesito un psiquiátrico urgente
¿De que rayos hablo?
Locuras
Lo que Sanabria provoca
Estoy escribiendo desde lo más profundo del valle de Sanabria. Tengo ganas de salir corriendo del valle de Sanabria. Me aburro, la gente que hay aquí no puede ser más diferente a mí. No pueden tener menos cosas en común conmigo. Este es el único lugar donde que yo me trate con gente así es normal. Más que normal casi obligado. Pero he decidido poner un poco más de distancia, porque no tiene sentido que haga cosas que no me gusta hacer por puro compromiso. Yo no soy así y nunca lo seré. Lo que no me gusta no lo hago y punto. Y si no me gusta salir hasta altas horas de la noche para estar en un bar apestoso y escuchar a un grupo horrible mientras salto y grito (por que eso no es bailar ni cantar) unas canciones que jamás me gustarán, no lo voy a hacer. Así que ayer me fui a la cama antes de que nadie se molestara en venir a sacarme de casa para pasar una noche “de fiesta”. Y si digo que no me gustan las fiestas o que soy antisocial mentiría. Me gustan las fiestas en mi ambiente, cuando nadie me obliga a estar en ellas, cuando a mi alrededor hay gente con quien me apetece compartirlas. Sé que no hay mucha gente de esa, pero he vivido días de fiesta y conciertos que nunca olvidaré, lo que demuestra lo que digo. Recuerdo que cuando era pequeña adoraba venir aquí, y mi madre siempre me dijo que luego no me iba gustar. Aún me oigo decir “No, eso nunca pasará”. No sé como lo hace pero siempre acaba teniendo razón. Cuando era más pequeña venir era genial porque podía salir a la calle, y tenía gente con quien jugar a las barbies. Ya nadie quiere jugar a las barbies, y es una pena, porque si alguien quisiera jugar conmigo lo haría. Aquellas muñecas que no se asemejaban a un ser humano ni en el blanco de los ojos, fueron, durante más de una década, mis objetos favoritos. Lo tenía todo, todas las casitas, todos los vestiditos, todo. Yo siempre quise más, claro está, y pediré eternamente más vestidos y mi anhelado coche para trasladarlas, pero lo tenía todo. Y ahora que aquellos tiempos pasaron, mis amigas me confiesan que se morían de envidia con todo lo que yo tenía. Qué irónico.
Ahora todo es diferente. Las niñas que jugaban conmigo adoran el rock, el alcohol y los guitarristas cachas. Y yo vivo toda esa adoración callada, a falta de capacidad para gritar o salir corriendo. Obviamente respeto sus gustos, pero, ni los comparto, ni los quiero compartir, así que, por favor, ¿puedo irme ya? No. No te puedes ir ya a tu mundo, a tus cuadernos, a tus libros, a tu ordenador, a tu vida. Querida amiga, te tienes que quedar aquí para conocer mundo, saber lo que es el rock, los guitarristas cachas y el alcohol. Y no digas que todos los años lo conoces cuando vienes, porque ese maravilloso mundo nunca se termina de conocer. Ains, que cosas. Tampoco las pido que vuelvan a jugar conmigo, las cosas han cambiado, los años han pasado y sería demasiado raro que quisieran jugar conmigo. Realmente no pido nada. Bueno sí, pido lo que le pido a todo el mundo a día de hoy. Que me dejen en paz. Que me dejen vivir la vida que, les guste o no, me he montado a parte de ellos, de todos los que me rodean, y que, les guste o no, me hace más feliz de lo que casi nadie a logrado. Será todo lo triste o preocupante que les apetezca que una de mis mejores amigas viva al otro lado del país y que sólo me pueda comunicar con ella con un ordenador, pero es así. Y no me miraría a mí para buscar un culpable de eso. Les miraría a ellos. Si he huido del mundo que me rodeaba, amigos míos no es mi culpa. Es la vuestra. Es la de aquella mujer que me cansé de llamar por teléfono porque siempre me colgaba porque estaba ocupada. Es la de aquella chica con una vida social tan intensa que dejarme plantada en mi cumpleaños no merecía una disculpa. Es la de aquel que se largó a estudiar a Estados Unidos dejándome sola y al que siempre le va a interesar más hablar con la gente popular que conmigo, a pesar de que soy “su mejor amiga”. Es la de aquel chico que me ha hecho derramar más lágrimas que cualquier amor no correspondido, simplemente porque intentar comprenderme es demasiado difícil para él. Es la de aquella familia a la que no le gusto como soy y su objetivo es cambiarme. Y aunque no lo parezca, no vengo a dar pena ni a quejarme. Vengo a mandar a paseo a todos aquellos que creen quererme, pero que no están leyéndome, para decirles que las cosas han cambiado, que huir de ellos es mi mayor deseo, y que cada cosa que hago tiene ese objetivo. El objetivo de ser quién quiero ser, de lograr lo que quiero lograr, y de escucharles lo menos posible. Y afortunadamente, mi terrible, maligno, vicioso e insano mundo virtual, me ha enseñado que puedo conseguir lo que me proponga. Y ha llegado mi momento. Este va a ser el verano de mi vida, iré a Edimburgo, conoceré lugares y personas increíbles y cuando llegue octubre, iré a un lugar al que nunca he ido a conocer gente que nunca he conocido y a vivir experiencias que jamás he vivido. Me largaré del mundo que me ha rechazado, me ha abandonado y me ha fallado. Me he buscado otro.
Ahora todo es diferente. Las niñas que jugaban conmigo adoran el rock, el alcohol y los guitarristas cachas. Y yo vivo toda esa adoración callada, a falta de capacidad para gritar o salir corriendo. Obviamente respeto sus gustos, pero, ni los comparto, ni los quiero compartir, así que, por favor, ¿puedo irme ya? No. No te puedes ir ya a tu mundo, a tus cuadernos, a tus libros, a tu ordenador, a tu vida. Querida amiga, te tienes que quedar aquí para conocer mundo, saber lo que es el rock, los guitarristas cachas y el alcohol. Y no digas que todos los años lo conoces cuando vienes, porque ese maravilloso mundo nunca se termina de conocer. Ains, que cosas. Tampoco las pido que vuelvan a jugar conmigo, las cosas han cambiado, los años han pasado y sería demasiado raro que quisieran jugar conmigo. Realmente no pido nada. Bueno sí, pido lo que le pido a todo el mundo a día de hoy. Que me dejen en paz. Que me dejen vivir la vida que, les guste o no, me he montado a parte de ellos, de todos los que me rodean, y que, les guste o no, me hace más feliz de lo que casi nadie a logrado. Será todo lo triste o preocupante que les apetezca que una de mis mejores amigas viva al otro lado del país y que sólo me pueda comunicar con ella con un ordenador, pero es así. Y no me miraría a mí para buscar un culpable de eso. Les miraría a ellos. Si he huido del mundo que me rodeaba, amigos míos no es mi culpa. Es la vuestra. Es la de aquella mujer que me cansé de llamar por teléfono porque siempre me colgaba porque estaba ocupada. Es la de aquella chica con una vida social tan intensa que dejarme plantada en mi cumpleaños no merecía una disculpa. Es la de aquel que se largó a estudiar a Estados Unidos dejándome sola y al que siempre le va a interesar más hablar con la gente popular que conmigo, a pesar de que soy “su mejor amiga”. Es la de aquel chico que me ha hecho derramar más lágrimas que cualquier amor no correspondido, simplemente porque intentar comprenderme es demasiado difícil para él. Es la de aquella familia a la que no le gusto como soy y su objetivo es cambiarme. Y aunque no lo parezca, no vengo a dar pena ni a quejarme. Vengo a mandar a paseo a todos aquellos que creen quererme, pero que no están leyéndome, para decirles que las cosas han cambiado, que huir de ellos es mi mayor deseo, y que cada cosa que hago tiene ese objetivo. El objetivo de ser quién quiero ser, de lograr lo que quiero lograr, y de escucharles lo menos posible. Y afortunadamente, mi terrible, maligno, vicioso e insano mundo virtual, me ha enseñado que puedo conseguir lo que me proponga. Y ha llegado mi momento. Este va a ser el verano de mi vida, iré a Edimburgo, conoceré lugares y personas increíbles y cuando llegue octubre, iré a un lugar al que nunca he ido a conocer gente que nunca he conocido y a vivir experiencias que jamás he vivido. Me largaré del mundo que me ha rechazado, me ha abandonado y me ha fallado. Me he buscado otro.
¿De que rayos hablo?
Locuras
Memoria de pez ¿rojo?
Si hay algo que siempre he querido vivir de nuestra historia reciente, ha sido la transición. Esas imágenes que insistentemente ponen en la televisión de gente votando, gente en la calles, de los carteles electorales… Me dan ganas de estar allí, que envidia. No sé quién me dijo un día que tendría que haber vivido antes el franquismo para vivir la transición. No le faltaba razón. Lo cierto es que la guerra y el franquismo son etapas de nuestra historia que me fascinan. La literatura preguerra, guerra y posguerra, siempre fue mi preferida. No es que me gustarán los textos escritos, pero si la manera de estudiarlos, cómo afectaban los sucesos a los autores, cómo muchos murieron en la carcél, como Miguel Hernández (y sus Nanas de Cebolla), otros fusilados, como Federico García Lorca (y su Casa de Bernarda Alba), y algunos vivieron con el franquismo, llevándolo tras de sí como mejor podían y dejándonos sus textos como reflejo de ello. Sé que no digo nada nuevo, pero no sé porque son cosas que me apasionan. Y me voy ahora a algo relacionado, uno de los errores del gobierno mencionados por el señor Rajoy. La Ley de la Memoria Histórica. Revolver la historia es un gran error, sí. Pero peor error es que después de una dictadura, represiva y dañina para un lado concreto del país (porque nos guste o no los lados siguen existiendo) no haya juicio, ni justicia ni compensación para los afectados. Lo que me han acercado los telediarios durante los meses pasados han sido intentos de juzgar al ya muerto Pinochet o juicios y condenas a Sadam. Franco, obvia, y desgraciadamente, está muerto. Él y casi todos los que le ayudaron a cometer las atrocidades del franquismo ya no pueden pagar por sus crímenes. Pero es no quiere decir que aquellos que merecen una compensación no la tengan. No quiero que se revuelva en el pasado porque podemos regenerar una guerra civil, pero es injusto que personas que sufrieron años de cárcel, torturas, y fusilamientos sólo por tener distinta ideología pasen por la historia como delincuentes y no como afectados por un régimen dictatorial
¿De que rayos hablo?
Política
Sola ola ola ola ola
Me planteo porqué estoy aquí sola y porqué salir a ver gente es lo que más pereza me da de la tierra. ¿Me gusta estar sola? Mmm…llevaba toda mi vida quejándome de que estaba sola y lloriqueando por ello. Ahora que me quieren sacar de la soledad por la fuerza, me quejo. Puede que sea una quejica o puede que…no esté realmente sola. Me explico. Siempre que me quejaba de que estaba sola, tenía “amigos” bla bla bla bla. Amigos que no me entendían y cuya mayor afición era meterse conmigo. Ahora probablemente tenga menos “amigos” que nunca y sin embargo soy más feliz que nunca. ¿Razón? Las horas que paso “sola” no las paso sola. Tengo más comunicación con personas que nunca, conozco a más gente que nunca, y me importa poco si alguien considera esa comunicación artificial. Más artificiales son para mí los abrazos que me da alguien diciéndome que me echó de menos cuando sé que es mentira o los dos besos que me toca dar a medio planeta para saludarles.
Ahora que estoy feliz con mi relativa soledad, que disfruto en un cuarto (ni siquiera pido mi cuarto) con mucho silencio y mi ordenador/cuaderno/libro, quieren sacarme a la calle a patadas. Decídanse. Ñuack. Paso de salir a un bar asqueroso a ver como alguien fuma y juega a las cartas. No sé jugar y si alguien me lo piensa decir no, no voy a aprender. Me planteo si voy a publicar esto o no. Probablemente me quejo demasiado y cuento demasiado mi vida y pongo demasiado verde a algunas personas. Aunque si cuento con los cuatro gatos que leen mi blog (nadie les culpa, lo había dejado abandonados) pues a lo mejor no pasa nada si pongo verde a medio país. Yo soy así de sincera, que le vamos a hacer. Bua, si leéis esta sarta de tonterías podéis consideraros afortunados jajajaja. Y yo también, porque debéis estar o muy aburridos o muy interesados en mí para leerlo y tanto la primera como la segunda son para agradecéroslo, porque estoy segura que en la tele están echando algo mucho mejor que mis divagaciones. Así que, ale, gracias.
Ahora que estoy feliz con mi relativa soledad, que disfruto en un cuarto (ni siquiera pido mi cuarto) con mucho silencio y mi ordenador/cuaderno/libro, quieren sacarme a la calle a patadas. Decídanse. Ñuack. Paso de salir a un bar asqueroso a ver como alguien fuma y juega a las cartas. No sé jugar y si alguien me lo piensa decir no, no voy a aprender. Me planteo si voy a publicar esto o no. Probablemente me quejo demasiado y cuento demasiado mi vida y pongo demasiado verde a algunas personas. Aunque si cuento con los cuatro gatos que leen mi blog (nadie les culpa, lo había dejado abandonados) pues a lo mejor no pasa nada si pongo verde a medio país. Yo soy así de sincera, que le vamos a hacer. Bua, si leéis esta sarta de tonterías podéis consideraros afortunados jajajaja. Y yo también, porque debéis estar o muy aburridos o muy interesados en mí para leerlo y tanto la primera como la segunda son para agradecéroslo, porque estoy segura que en la tele están echando algo mucho mejor que mis divagaciones. Así que, ale, gracias.
¿De que rayos hablo?
Locuras
Helenismo – La Teoría de la Relatividad
Pongamos serios porque voy a plantearos la teoría filosófica en la que se basa mi forma de pensar y mi existencia. Probablemente a alguien se le ocurrió antes que a mí (he oído de unos que llamaban sofistas) y probablemente durante mi larga explicación me llaméis loca, desgraciada e intolerante unas cuantas veces. Sólo pido que intentéis comprenderme y que leáis hasta el final.
Comienzo con un ejemplo sencillo. Imaginaros una modelo, la que queráis. Podéis decirme que es guapa o que es fea. Uno dirá una cosa, otro otra. ¿Cómo se yo lo que es? ¿Cómo sé si es guapa o es fea si cada uno me dice una cosa? ¿Qué es la chica objetivamente? Nada. La chica no es nada. Su belleza va a depender de quién la mire, por lo que desde un punto de vista general no es nada. Nadie puede asegurar que sea guapa o fea sin ser subjetivo. Como muchos han dicho, la belleza es relativa. Pero la cosa no queda ahí. Si la modelo en cuestión se ajusta a los cánones de belleza habituales es probable que me aseguréis que está delgada. Ahora que si me acerco a preguntarle a una compañera suya más delgada o incluso a la propia modelo ellas me responderán que está gorda. Vosotros ignoraréis ese punto de vista, porque diréis que las chicas están obsesionadas y tienen problemas psicológicos, pero es su punto de vista y si queremos sacar un juicio objetivo de lo que la chica es tendremos que oír todos los puntos de vista. Por lo tanto volvemos a que la chica no es nada. Pero continuemos con nuestra modelo y dejemos que actúe, que en pleno desfile le ponga la zancadilla a su compañera. ¿La modelo ha obrado mal? Vosotros me diréis que sí y la que ha sufrido la caída también, pero los manager del resto de modelos la tendrán por diosa, ya que ahora tienen menos competencia. Ajá. ¿A quién creo? A nadie. Desde un punto de vista general, nuestra modelo no lo ha hecho ni bien ni mal. Yo podré informarme de los hechos y sacar unas conclusiones para decidir si lo hizo bien o mal. Pero no va ser más que un simple juicio de valor, nunca será objetivo decir que obró mal. Incluso aunque la ley la castigue. Porque la ley no se rige por una visión general de las cosas. Se rige por la visión de el que salió perjudicado. Y con esto no estoy dando mi opinión sobre las leyes y diciendo que son injustas. Apoyo las leyes, porque existen para defender al débil, pero eso no significa que sean objetivas. Realmente nada es objetivo, porque todo es relativo. Que una planta sea venenosa es relativo. ¿Por qué? Porque para los humanos es venenosa pero para algunos animales no. Objetivamente, no existe ni el mal ni el bien, porque cada cosa que sucede tiene perjuicios y beneficios. Para millones de personas (entre las que me incluyo) la pena de muerte es horrible, pero hay otros miles que la ven buena. ¿Podemos definir entonces, de forma general, la pena de muerte como mala? No, porque no todos pensamos lo mismo. Y como no hay nada en lo que todo el mundo esté de acuerdo, no existe verdad alguna, todo es relativo. Si llevo la teoría más lejos entonces os diré algo más. ¿Quién asegura que lo que nuestros sentidos nos dicen es cierto? Hay personas cuyos sentidos no les muestran lo mismo que a nosotros, como los daltónicos. ¿Quién dice que nuestros sentidos son perfectos? Hay animales cuyos sentidos están más desarrollados que los nuestros, como el olfato, por lo que huelen más que nosotros. Quién sabe que nos estamos perdiendo. Quizá las hojas no son verdes, y las amapolas no son rojas. Quizá nuestras vidas sean un eterno sueño. No podemos definir nada como un hecho, nada como bueno, como malo o como cierto. Todo es relativo, y ahí sitúo la primera línea de mundo, la franja entre lo real, y lo que creemos real.
Comienzo con un ejemplo sencillo. Imaginaros una modelo, la que queráis. Podéis decirme que es guapa o que es fea. Uno dirá una cosa, otro otra. ¿Cómo se yo lo que es? ¿Cómo sé si es guapa o es fea si cada uno me dice una cosa? ¿Qué es la chica objetivamente? Nada. La chica no es nada. Su belleza va a depender de quién la mire, por lo que desde un punto de vista general no es nada. Nadie puede asegurar que sea guapa o fea sin ser subjetivo. Como muchos han dicho, la belleza es relativa. Pero la cosa no queda ahí. Si la modelo en cuestión se ajusta a los cánones de belleza habituales es probable que me aseguréis que está delgada. Ahora que si me acerco a preguntarle a una compañera suya más delgada o incluso a la propia modelo ellas me responderán que está gorda. Vosotros ignoraréis ese punto de vista, porque diréis que las chicas están obsesionadas y tienen problemas psicológicos, pero es su punto de vista y si queremos sacar un juicio objetivo de lo que la chica es tendremos que oír todos los puntos de vista. Por lo tanto volvemos a que la chica no es nada. Pero continuemos con nuestra modelo y dejemos que actúe, que en pleno desfile le ponga la zancadilla a su compañera. ¿La modelo ha obrado mal? Vosotros me diréis que sí y la que ha sufrido la caída también, pero los manager del resto de modelos la tendrán por diosa, ya que ahora tienen menos competencia. Ajá. ¿A quién creo? A nadie. Desde un punto de vista general, nuestra modelo no lo ha hecho ni bien ni mal. Yo podré informarme de los hechos y sacar unas conclusiones para decidir si lo hizo bien o mal. Pero no va ser más que un simple juicio de valor, nunca será objetivo decir que obró mal. Incluso aunque la ley la castigue. Porque la ley no se rige por una visión general de las cosas. Se rige por la visión de el que salió perjudicado. Y con esto no estoy dando mi opinión sobre las leyes y diciendo que son injustas. Apoyo las leyes, porque existen para defender al débil, pero eso no significa que sean objetivas. Realmente nada es objetivo, porque todo es relativo. Que una planta sea venenosa es relativo. ¿Por qué? Porque para los humanos es venenosa pero para algunos animales no. Objetivamente, no existe ni el mal ni el bien, porque cada cosa que sucede tiene perjuicios y beneficios. Para millones de personas (entre las que me incluyo) la pena de muerte es horrible, pero hay otros miles que la ven buena. ¿Podemos definir entonces, de forma general, la pena de muerte como mala? No, porque no todos pensamos lo mismo. Y como no hay nada en lo que todo el mundo esté de acuerdo, no existe verdad alguna, todo es relativo. Si llevo la teoría más lejos entonces os diré algo más. ¿Quién asegura que lo que nuestros sentidos nos dicen es cierto? Hay personas cuyos sentidos no les muestran lo mismo que a nosotros, como los daltónicos. ¿Quién dice que nuestros sentidos son perfectos? Hay animales cuyos sentidos están más desarrollados que los nuestros, como el olfato, por lo que huelen más que nosotros. Quién sabe que nos estamos perdiendo. Quizá las hojas no son verdes, y las amapolas no son rojas. Quizá nuestras vidas sean un eterno sueño. No podemos definir nada como un hecho, nada como bueno, como malo o como cierto. Todo es relativo, y ahí sitúo la primera línea de mundo, la franja entre lo real, y lo que creemos real.
¿De que rayos hablo?
Helenismo
viernes, 8 de junio de 2007
Helenismo - Ética I
Empiezo por lo que más sencillo me es de empezar a contar, porque las otras partes de mi filosofía requieren un grado de concentración que aún no puedo alcanzar. Cuando realmente tenga vacaciones, empezaré con eso. Así que sin más dilación comencemos.
Los autores clásicos crearon modelos éticos para guiar a la gente en sus comportamientos. Para mí, los filósofos griegos y sus éticas fueron la primera forma de religión, puesto que intentaban indicarle a la gente como comportarse. Y así fue como luego los filósofos cristianos del medievo le siguieron.
Mi idea no es inculcar nada a nadie y mucho menos crear una religión xD. Mi objetivo es escribir todas esas normas internas que tengo y que me obligo a seguir para ser la persona que quiero ser.
Valoro por encima de todo, la honestidad, la sinceridad, la humildad, la amabilidad, el optimismo y la generosidad. Son cosas que intento fomentar en mí y busco en los demás. Mucho antes que valores absurdos como la belleza. Pero lo cierto es que a lo hora de la verdad la inteligencia me puede. Cuando una persona es inteligente, dentro de lo que yo considero inteligente, se gana toda mi simpatía. Hay personas en el mundo que me fascinan. Pueden hablarte de cualquier cosa, que de todo saben. Tratas un tema (el que sea) y te cuentan mil anécdotas de él. Pequeñas cosas fascinantes como que aunque este monumento se le llame "Puerta" realmente nunca fue una puerta. Tonterías que me encantan. Pero me estoy yendo por las ramas.
En la vida hay que ser ante todo honesto, sincero, de verdad. Nadie dice que no se puedan tener secretos. Pero no se puede ir por el mundo pareciendo una cosa y siendo otra. Aunque tampoco me alcanza como puede haber personas así. Yo soy incapaz de actuar tan bien. Ya puedo querer mentir a alguien, decirle que lo que hoy se ha puesto le queda genial, que no me sale, yo le voy a decir que le queda mal, porque soy así. Se lo diré con cariño y delicadeza, pero se lo diré. Creo que es un valor que hoy (que estoy de buen humor y soy capaz de ver esas cosas) tengo. Y si de sinceridad hablamos creo que me sobra. Y digo que me sobra porque a veces debería de callarme un poquito, que soy la leche, todo el día contando mis secretos.
Amabilidad. Aprecio mucho a la gente que por encima de todo es amable y dulce con los demás. Una mala contestación puede hacer mucho a daño inconscientemente. Lo sé porque recibo de esas cada dos por tres y a veces me matan. Yo también las doy, para que nos vamos a engañar, pero es una cosa que quiero aprender a evitar. Tengo que aprender a ser lo suficientemente paciente como para responder siempre con una sonrisa. Y da igual que este de mal humor, la persona con la que hablo no tiene la culpa. Es difícil, pero lo voy a intentar.
Lo mismo pasa con la generosidad. Y no me refiero a ir comprándole cosas a la gente por la vida. Me refiero a regalar tiempo, conocimientos, pequeñas cosas sin precio. Ayudar a los demás de forma desinteresada. Dios, que fantasioso suena. Pero algo se podrá hacer ¿no?
Relacionado también está el optimismo. Este es un valor que para mí es relativo, porque creo que hay que trasmitir optimismo a los demás por encima de todo, animarles a seguir sus objetivos y a luchar por ellos, a no rendirse. Pero internamente me aplico otra regla. Valoro el optimismo como forma para seguir adelante y luchar, sí debo ser optimista. Pero a veces el optimismo me crea demasiadas ilusiones, por lo que en algunos momentos me obligo a ser un poco pesimista. Pero hoy (que repito de nuevo, estoy de buen humor) me veo capaz de mantener el optimismo suficiente como para no hacerme ilusiones y sacar todo adelante.
Por último el más peliagudo valor, pasado de puntillas en la entrada anterior. Soy incapaz de considerar la autoestima alta algo bueno. Deberían de mirármelo, porque es una cosa que me gustaría cambiar de mí, me gustaría poder valorarme sin sentirme culpable y dejar que los demás se valoren sin regañarles (sí, así de fuerte es la cosa). Vamos a ver, quererse no es malo, pero quererse demasiado sí. ¿O no? Hay no sé. Lo que sí sé, que por el momento, y hasta que arregle mi lío mental, aprecio la humildad. (Aunque amo a los ególatras ¬¬).
Y esto es todo por ahora, porque siempre hay más y más, y más...yo nunca me callo.
Los autores clásicos crearon modelos éticos para guiar a la gente en sus comportamientos. Para mí, los filósofos griegos y sus éticas fueron la primera forma de religión, puesto que intentaban indicarle a la gente como comportarse. Y así fue como luego los filósofos cristianos del medievo le siguieron.
Mi idea no es inculcar nada a nadie y mucho menos crear una religión xD. Mi objetivo es escribir todas esas normas internas que tengo y que me obligo a seguir para ser la persona que quiero ser.
Valoro por encima de todo, la honestidad, la sinceridad, la humildad, la amabilidad, el optimismo y la generosidad. Son cosas que intento fomentar en mí y busco en los demás. Mucho antes que valores absurdos como la belleza. Pero lo cierto es que a lo hora de la verdad la inteligencia me puede. Cuando una persona es inteligente, dentro de lo que yo considero inteligente, se gana toda mi simpatía. Hay personas en el mundo que me fascinan. Pueden hablarte de cualquier cosa, que de todo saben. Tratas un tema (el que sea) y te cuentan mil anécdotas de él. Pequeñas cosas fascinantes como que aunque este monumento se le llame "Puerta" realmente nunca fue una puerta. Tonterías que me encantan. Pero me estoy yendo por las ramas.
En la vida hay que ser ante todo honesto, sincero, de verdad. Nadie dice que no se puedan tener secretos. Pero no se puede ir por el mundo pareciendo una cosa y siendo otra. Aunque tampoco me alcanza como puede haber personas así. Yo soy incapaz de actuar tan bien. Ya puedo querer mentir a alguien, decirle que lo que hoy se ha puesto le queda genial, que no me sale, yo le voy a decir que le queda mal, porque soy así. Se lo diré con cariño y delicadeza, pero se lo diré. Creo que es un valor que hoy (que estoy de buen humor y soy capaz de ver esas cosas) tengo. Y si de sinceridad hablamos creo que me sobra. Y digo que me sobra porque a veces debería de callarme un poquito, que soy la leche, todo el día contando mis secretos.
Amabilidad. Aprecio mucho a la gente que por encima de todo es amable y dulce con los demás. Una mala contestación puede hacer mucho a daño inconscientemente. Lo sé porque recibo de esas cada dos por tres y a veces me matan. Yo también las doy, para que nos vamos a engañar, pero es una cosa que quiero aprender a evitar. Tengo que aprender a ser lo suficientemente paciente como para responder siempre con una sonrisa. Y da igual que este de mal humor, la persona con la que hablo no tiene la culpa. Es difícil, pero lo voy a intentar.
Lo mismo pasa con la generosidad. Y no me refiero a ir comprándole cosas a la gente por la vida. Me refiero a regalar tiempo, conocimientos, pequeñas cosas sin precio. Ayudar a los demás de forma desinteresada. Dios, que fantasioso suena. Pero algo se podrá hacer ¿no?
Relacionado también está el optimismo. Este es un valor que para mí es relativo, porque creo que hay que trasmitir optimismo a los demás por encima de todo, animarles a seguir sus objetivos y a luchar por ellos, a no rendirse. Pero internamente me aplico otra regla. Valoro el optimismo como forma para seguir adelante y luchar, sí debo ser optimista. Pero a veces el optimismo me crea demasiadas ilusiones, por lo que en algunos momentos me obligo a ser un poco pesimista. Pero hoy (que repito de nuevo, estoy de buen humor) me veo capaz de mantener el optimismo suficiente como para no hacerme ilusiones y sacar todo adelante.
Por último el más peliagudo valor, pasado de puntillas en la entrada anterior. Soy incapaz de considerar la autoestima alta algo bueno. Deberían de mirármelo, porque es una cosa que me gustaría cambiar de mí, me gustaría poder valorarme sin sentirme culpable y dejar que los demás se valoren sin regañarles (sí, así de fuerte es la cosa). Vamos a ver, quererse no es malo, pero quererse demasiado sí. ¿O no? Hay no sé. Lo que sí sé, que por el momento, y hasta que arregle mi lío mental, aprecio la humildad. (Aunque amo a los ególatras ¬¬).
Y esto es todo por ahora, porque siempre hay más y más, y más...yo nunca me callo.
¿De que rayos hablo?
Helenismo
martes, 5 de junio de 2007
Yo y mis yoyeces
Me pongo a leer blogs y me entra el mono de escribir de mil cosas. Todos los días pienso, quiero escribir, quiero escribir, quiero escribir...pero siempre hay algo que hacer. Ahora tengo algo que hacer, y luego y mañana y seguro que pasado me surge otra cosa. ¿Que tienen de importante todas ellas? Nada, podría pasar sin hacer ninguna de ellas. Pero las hago porque me gustan, disfruto haciéndolas, aunque me quiten tiempo para escribir.
Aún así aquí estoy, escribiendo, más de forma blografíca que de forma reflexiva, que no era mi idea, pero bueno, es lo que os toca.
Voy a hacerme un poco de psicoanálisis. Lo cierto es que definirme a mi misma es algo que me cuesta mucho esfuerzo. En los momentos de cordura me encuentro defectos y virtudes, pero esos momentos son escasos. El resto vago entre considerarme nada o considerarme demasiado. Ninguna de las dos es sana, aunque con la segunda me siento más culpable. ¿Por qué? Pues no hay una explicación concreta es uno de esos perjuicios que tengo tan odiosos, que me parece mal que alguien se valore en exceso. Aunque la paradoja está en que las personas que más me gustan y a las que más unida estoy, son ególatras y egocéntricos hasta decir basta. Lo mío es un caso.
Y andaba escribiendo antes de que tengo muchas cosas que hacer, pero ninguna importante y necesaria. Forman parte de un vicio muy grande que tengo y que va más allá de lo humanamente sano. No fumo, no bebo, no consumo drogas. Pero tengo un vicio, como todos. Y también tengo a tres personas detrás que me quieren obligar a dejarlo. Como cualquier otro vicio. Lo que a esas personas no les alcanza, es lo importante que ha sido y es ese vicio para mí. Gracias a mi vicio he sobrevivido a un año en que podría haber muerto de asfixia, he aprendido a hacer mil cosas que en mi vida me creí capaz de hacer, he escrito, pensado y soñado como nunca imaginé. Y he hecho amigos. Aunque alguno no los pueda considerar así, pero he conocido a mucha gente, mucha gente que ha estado conmigo, que me ha apoyado como ya no recordaba que se puede apoyar a alguien, que me ha hecho sentir querida (aunque en realidad no me quieran, me da igual) y de toda esa gente, unos pocos, se han convertido en mis amigos. Mis amigos de verdad. Y dejo esta última frase, para la libre interpretación de cada uno.
Aún así aquí estoy, escribiendo, más de forma blografíca que de forma reflexiva, que no era mi idea, pero bueno, es lo que os toca.
Voy a hacerme un poco de psicoanálisis. Lo cierto es que definirme a mi misma es algo que me cuesta mucho esfuerzo. En los momentos de cordura me encuentro defectos y virtudes, pero esos momentos son escasos. El resto vago entre considerarme nada o considerarme demasiado. Ninguna de las dos es sana, aunque con la segunda me siento más culpable. ¿Por qué? Pues no hay una explicación concreta es uno de esos perjuicios que tengo tan odiosos, que me parece mal que alguien se valore en exceso. Aunque la paradoja está en que las personas que más me gustan y a las que más unida estoy, son ególatras y egocéntricos hasta decir basta. Lo mío es un caso.
Y andaba escribiendo antes de que tengo muchas cosas que hacer, pero ninguna importante y necesaria. Forman parte de un vicio muy grande que tengo y que va más allá de lo humanamente sano. No fumo, no bebo, no consumo drogas. Pero tengo un vicio, como todos. Y también tengo a tres personas detrás que me quieren obligar a dejarlo. Como cualquier otro vicio. Lo que a esas personas no les alcanza, es lo importante que ha sido y es ese vicio para mí. Gracias a mi vicio he sobrevivido a un año en que podría haber muerto de asfixia, he aprendido a hacer mil cosas que en mi vida me creí capaz de hacer, he escrito, pensado y soñado como nunca imaginé. Y he hecho amigos. Aunque alguno no los pueda considerar así, pero he conocido a mucha gente, mucha gente que ha estado conmigo, que me ha apoyado como ya no recordaba que se puede apoyar a alguien, que me ha hecho sentir querida (aunque en realidad no me quieran, me da igual) y de toda esa gente, unos pocos, se han convertido en mis amigos. Mis amigos de verdad. Y dejo esta última frase, para la libre interpretación de cada uno.
¿De que rayos hablo?
Locuras
viernes, 1 de junio de 2007
Ñuack
Ñuack es la onomatopeya del día. La repito sin cesar. Ñuack, ñuack. ¿Tiene sentido? No, pero estabais advertidos, nada tiene sentido en mí. Releo cosas que escribí en mi antiguo space y caigo en que a veces escribo cosas que sólo son comprendidas por mí en un momento determinado. ¡Ni siquiera ahora las entiendo! Pero me gusta :P Tengo mono de escribir algo sin sentido. A ver si me sale.
Azul. Azul es el cielo. Jajajaja ¿En serio? Qué va, a veces es naranja. Me da igual. Azul es el mar. (¡Cuéntaselo a los que sufrieron el Prestige) Jolines...¡Quiero azul! ¿Azul es....mmm...la barra de inicio del ordenador? (Mentira, la mía es verde) Leñe, pues algo tiene que a ver azul. Azul es, (y me da igual que me vengáis con que es naranja) el color del PP. Ah, ¿A que sí?
Una vez escribí un poema tonto con esa palabra. Hace muchos años. Es divertido decir hace muchos años, antes no podía. Me tengo que ir. Luego si acaso, sigo diciendo locuras.
Azul. Azul es el cielo. Jajajaja ¿En serio? Qué va, a veces es naranja. Me da igual. Azul es el mar. (¡Cuéntaselo a los que sufrieron el Prestige) Jolines...¡Quiero azul! ¿Azul es....mmm...la barra de inicio del ordenador? (Mentira, la mía es verde) Leñe, pues algo tiene que a ver azul. Azul es, (y me da igual que me vengáis con que es naranja) el color del PP. Ah, ¿A que sí?
Una vez escribí un poema tonto con esa palabra. Hace muchos años. Es divertido decir hace muchos años, antes no podía. Me tengo que ir. Luego si acaso, sigo diciendo locuras.
¿De que rayos hablo?
Locuras
miércoles, 30 de mayo de 2007
Crónica de una muerte anunciada II
De nuevo, la lluvia. Él llega temprano, no hay nadie a quién quiera ver, está enfadado y quiere acabar lo antes posible. De nuevo de negro, la mejor forma de enfrentarse a lo que no quieres ver. ¿Es el luto porque se muere una parte de él? Bobadas^^ Es simplemente por que es elegante, una gran mujer dijo "neyorquino" :) Pues eso, neyorquino. Todo es un trámite, subes, dos besos, bajas. Le hubiera gustado que fuera algo más personal, donde se dijeran un poquito de cada uno, una mínima frase. Pero no sólo está enfadado por eso. Se enfada porque a si alrededor sólo ve que los demás lo hacen todo mejor que él. Se enfada porque le da la sensación de que no sabe hacer nada bien. Se enfada una y otra vez. No sabe que pinta donde está ni quiere estar allí más. Vaga en busca de una sonrisa, pero las que encuentra son todas de mentira. Después de tanto subir, besar, bajar y subir, encuentra algo que le alegra, voces que parecen extranjeras, pero que son aquellas que le escuchan cuando más lo necesita. También encuentra voces cariñosas, que le aprecian y se lo demuestran. Se marcha feliz. No irá a la cena (sabe que no, no, y no pinta nada allí) pero se marcha feliz. Sabe que hay gente que le quiere.
¿De que rayos hablo?
Novedades y antiguedades
lunes, 28 de mayo de 2007
Todos ganan
Como me gustan las elecciones. Vas al colegio electoral, ves las torres con papeletas y sobrecitos (te llevas una de cada para el recuerdo), ves las urnas, los vocales y el presidente de la mesa que se quejan de no poder estar perdiendo el tiempo como hacen todos los domingos (con lo que me gustaría estar a mí ahí y no me dejan), los representantes de los partidos con sus chapitas en la solapa (¡Eh! ¡Eso es propaganda! :P), las cabinas de cartón piedra para aquellos a los que les gusta llamar la atención (aunque parezca lo contrario esa es la utilidad de la cabina y no otra), los candidatos pasándose por las mesitas así como quién no quiere la cosa, la señora mayor que no encuentra el DNI, los vocales que no encuentran al votante en la lista, la lista que no tiene al votante... y con esto y un bizcocho, se nos hicieron las ocho. Ha sido el primer año que recuerde que no voy al recuento, estaba en otras cosas, pero es muy divertido ver a los vocales hacer palitos, y al presidente abrir sobres que están demasiado bien pegados, y esas montañas de papeletas...
Mientras cuentan, están los sondeos, y las valoraciones de estos. "No queremos precipitarnos pero...¡Hemos ganado!" Y eso es el principio, porque a lo largo de la noche, según vayan saliendo resultados oficiales, se oyen valoraciones positivas por todos lados, nadie pierde ("¿Nosotros? ¿Perder? ¿Eso que es?") y todos han obtenido "unos resultados muy positivos, mejores que los de hace chococientos años atrás" ¿Conclusión? Todos hemos ganado. ¿Y sabéis qué? Me voy a quedar con eso y con este vídeo que me he encontrado en ELPAIS.es.
Mientras cuentan, están los sondeos, y las valoraciones de estos. "No queremos precipitarnos pero...¡Hemos ganado!" Y eso es el principio, porque a lo largo de la noche, según vayan saliendo resultados oficiales, se oyen valoraciones positivas por todos lados, nadie pierde ("¿Nosotros? ¿Perder? ¿Eso que es?") y todos han obtenido "unos resultados muy positivos, mejores que los de hace chococientos años atrás" ¿Conclusión? Todos hemos ganado. ¿Y sabéis qué? Me voy a quedar con eso y con este vídeo que me he encontrado en ELPAIS.es.
¿De que rayos hablo?
Política
viernes, 25 de mayo de 2007
Helenismo - Intención y bases
Intención
Desarrollar mi visión del mundo global de forma clara y comprensible, a imitación de los clásicos, pero retocando lo que no me gustó o no comprendí de ellos Viene de forma humilde, escribo para mí, para aclarar mis ideas, para tener a donde ir cuando no sepa en que mundo vivo. Por el placer de pensar y de escribir, mis aficiones favoritas. No pienso dar lecciones de ética a nadie, porque no tengo edad ni autoridad, ni busco ser nada ni nadie. Busco organizar mis desorganizadas ideas, un deseo que tengo desde hace mucho.
Bases
Dividiré mis ideas en dos partes básicas, y empiezo a poner en práctica mi afición a inventar palabras. Una parte será la mondelogía, para desarrollar mi concepto del mundo, sus partes y orden. Otra será la conelogía, dedicada a la como nos llega el mundo. Y por último, ética, donde me dedicaré a auto instruirme sobre pequeñas y grandes cosas de la vida.
Esto es una gran locura, pero es mi locura, como siempre, quién quiera, que la lea.
Desarrollar mi visión del mundo global de forma clara y comprensible, a imitación de los clásicos, pero retocando lo que no me gustó o no comprendí de ellos Viene de forma humilde, escribo para mí, para aclarar mis ideas, para tener a donde ir cuando no sepa en que mundo vivo. Por el placer de pensar y de escribir, mis aficiones favoritas. No pienso dar lecciones de ética a nadie, porque no tengo edad ni autoridad, ni busco ser nada ni nadie. Busco organizar mis desorganizadas ideas, un deseo que tengo desde hace mucho.
Bases
Dividiré mis ideas en dos partes básicas, y empiezo a poner en práctica mi afición a inventar palabras. Una parte será la mondelogía, para desarrollar mi concepto del mundo, sus partes y orden. Otra será la conelogía, dedicada a la como nos llega el mundo. Y por último, ética, donde me dedicaré a auto instruirme sobre pequeñas y grandes cosas de la vida.
Esto es una gran locura, pero es mi locura, como siempre, quién quiera, que la lea.
¿De que rayos hablo?
Helenismo
jueves, 24 de mayo de 2007
Crónica de una muerte anunciada I
Una calle vacía, adoquinada por el tiempo, recogida por las casas viejas, es colonizada. Son las cuatro de la tarde, no llueve, no hace frío, no hace sol. Un hombre camina delante, viste de negro, con gabardina, gafas de sol y el paraguas abierto. Detrás le siguen los ecos de la adolescencia, que cantan a Camela y sugieren ir a ver tiendas. Él sigue delante, es obvio que mandan ellas. "Eres el de Men in Black" . Sigue a lo suyo, se levanta una brisa, que le mueve el paraguas y la gabardina. Sabe que esto son dos días que el mundo le espera a la vuelta de la esquina. Por eso camina. Por eso caminó todos estos años. Porque guarda la esperanza de que haya algo más. Siempre con esa meta, con esa idea, fuera donde fuera, él esperaba algo más. Ahora, llegaba el momento en que todo se va y todo se viene. Se da cuenta de que ya no va delante, ellas caminan ahora directas hacia una tienda de ropa. Cierra el paraguas y se para en la puerta. "¿En serio tengo que entrar aquí?" Ellas ya están dentro, resignado, entra. Como locas comienzan a tocar todo lo que ven, en busca de la preciada prenda que las convierta en diosas de su pequeño universo. Mientras las mira se da cuenta de que ya son diosas. Llevan unos años en el Olimpo y aún estarán otros tantos. Sonríe al verlas hacer y deshacer con cada prenda. "Seguro que con esto triunfas en la graduación". Al final se alegra de haber ido con ellas, esta será su forma de despedirse de ellas, no piensa ir a la cena. ¿Porque? Pura rebeldía, disfruta dejando que la gente piense que es un amargado, serio y sin corazón. No lo es, pero eso no importa, porque lo importante es lo que los demás piensan, no lo que uno es. Por eso mismo no irá, porque llevan todo el año creyendo y diciendo cosas, no es hora de desmentírselas. Además no piensa pasar por la juerga de alcohol que se piensan dar después, de nuevo le sale la vena rebelde, no bebe y no beberá, ni tampoco verá a nadie beber. "Qué poco tolerante eres" "¿Acaso lo son ellos conmigo?" Sabe que se pasa y mucho, sabe que debería ir, sabe, sabe, sabe. Pero esta harto de oír todo lo que hace mal, lo que ya sabe. Este año todo le daba igual, habrá sido la peor persona del mundo, pero él está tranquilo. Echa de menos los apoyos que un día tuvo, pero ha aprendido a no tenerlos, y está orgulloso de ello. Mientras ellas pagan un par de zapatos, se da cuenta de que lo hecho, hecho está y que ahora, sólo cuenta lo que hará.
¿De que rayos hablo?
Novedades y antiguedades
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