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martes, 17 de junio de 2008

¿Qué es felicidad?

Hace mucho mucho tiempo, escribí ¿Qué es amar? de una inspiración adolescente. Hoy, rememoramos las preguntas filosóficas, y en honor a quién pregunta por la felicidad, trato de responderme esta pregunta.



¿Qué es felicidad?

Desde su trono habitual, comienza a trabajar. El periódico arrugado, acababa de ser devorado. El chocolate ya está helado, y como cada mañana, observa por la ventana. Hacia arriba, las nubes le miran, cambiando con la brisa. Comienzan las sonrisas.

Si baja la mirada, descubre las pobladas ramas. Y entre ellas, como siempre pasea con la cabeza. Se tropieza con un libro andante, al que se ata al instante. Y de nuevo, en su cara se dibuja la magia. Y como detrás de la magia, siempre hay un mago para crearla, descubre una melodía que continúa alegrándole el día. Sin saber como llegó, se descubre en un avión. Acelera, acelera, y sin darse cuenta, ríe haciendo muecas.

Abre los ojos y regresa a su trono. El periódico desapareció y por papel y lápiz se sustituyó. Le devora la inspiración y escribe hasta quedarse sin respiración. Al leerlo, sonríe hacia dentro.

Todo es poesía, se dice veces infinitas. Todo es un instante, repite mirando hacia adelante. "¿Que es la felicidad?", le vienen a preguntar. El no lo dice, solo, sonríe.

jueves, 10 de enero de 2008

Ego

Ayer (¿o fue antes de ayer?) intentaba comprender a una persona y me salió una de mis psico-teorías extrañas. Todo va desde mi mente retorcida y mi criterio peligroso, como siempre :)

El ego es aquello que nos hace queremos mucho y pensar sólo en nosotros mismos. Todos tenemos un poquito de ego en nosotros, y el que no lo tiene, debería de empezar a buscarlo. El ego en pequeñas cantidades es bueno para animarnos cuando nadie nos puede animar o para ser capaces de afrontar retos.

¿Pero que pasa con el ego excesivo? Que desencadena obsesiones, discusiones y demás -ones. A pesar de todo, el ego se tiene por una razón, y ahí es donde entro yo. ¿Porque la persona a la que trato de comprender es así? ¿Como puede ser que tenga tanto ego? Pues bien, allá voy con las conclusiones que saqué.

El primer tipo (por decirlo de alguna forma) de ego, se presenta en aquellas personas que se han sentido rechazadas/abandonadas por la gente y cuya reacción ha sido "Si no me quiere el mundo, me tendré que querer yo" ¿Qué pasa con este tipo? Que su objetivo es que el mundo les quiera, demostrar que su amor por si mismos es justificado y tratan de convencer a todos de lo geniales que son. Si lo consiguen pasan a ser tipo dos, sino, pasan a ser depresivos. Yo una vez fui de este tipo y pasé rápidamente a la depresión.

El segundo tipo es el afortunado. Hace grandes cosas y la gente (en general, siempre hay envidiosos) le adora. Él feliz, todos felices. Aunque algún día acaban cayendo, por eso de que todos lo hacemos alguna vez y entonces, pobre de él.

El tercer tipo es la persona a la que intentaba comprender. La gente más o menos le quiere, hace cosas geniales (aunque tampoco increíbles), pero él no termina satisfacer su ego, necesita que le adoren un poco más. Así que se plantea un gran reto pensando que si lo logra subirá al puesto de dios de dioses, osease el tipo dos. Lo que no sabe es que los dioses son humildes y que probablemente las personas que ahora le quieren acabarán por cansarse de él, de su reto de su ego.

El cuarto tipo es el normal, el que todos debemos ser, que se siente genial, estupendo y adorado por el mundo cuando hace algo bien y ya :P

Ains, como me cunde perder el autobús xD

viernes, 6 de julio de 2007

Helenismo – La Teoría de la Relatividad

Pongamos serios porque voy a plantearos la teoría filosófica en la que se basa mi forma de pensar y mi existencia. Probablemente a alguien se le ocurrió antes que a mí (he oído de unos que llamaban sofistas) y probablemente durante mi larga explicación me llaméis loca, desgraciada e intolerante unas cuantas veces. Sólo pido que intentéis comprenderme y que leáis hasta el final.
Comienzo con un ejemplo sencillo. Imaginaros una modelo, la que queráis. Podéis decirme que es guapa o que es fea. Uno dirá una cosa, otro otra. ¿Cómo se yo lo que es? ¿Cómo sé si es guapa o es fea si cada uno me dice una cosa? ¿Qué es la chica objetivamente? Nada. La chica no es nada. Su belleza va a depender de quién la mire, por lo que desde un punto de vista general no es nada. Nadie puede asegurar que sea guapa o fea sin ser subjetivo. Como muchos han dicho, la belleza es relativa. Pero la cosa no queda ahí. Si la modelo en cuestión se ajusta a los cánones de belleza habituales es probable que me aseguréis que está delgada. Ahora que si me acerco a preguntarle a una compañera suya más delgada o incluso a la propia modelo ellas me responderán que está gorda. Vosotros ignoraréis ese punto de vista, porque diréis que las chicas están obsesionadas y tienen problemas psicológicos, pero es su punto de vista y si queremos sacar un juicio objetivo de lo que la chica es tendremos que oír todos los puntos de vista. Por lo tanto volvemos a que la chica no es nada. Pero continuemos con nuestra modelo y dejemos que actúe, que en pleno desfile le ponga la zancadilla a su compañera. ¿La modelo ha obrado mal? Vosotros me diréis que sí y la que ha sufrido la caída también, pero los manager del resto de modelos la tendrán por diosa, ya que ahora tienen menos competencia. Ajá. ¿A quién creo? A nadie. Desde un punto de vista general, nuestra modelo no lo ha hecho ni bien ni mal. Yo podré informarme de los hechos y sacar unas conclusiones para decidir si lo hizo bien o mal. Pero no va ser más que un simple juicio de valor, nunca será objetivo decir que obró mal. Incluso aunque la ley la castigue. Porque la ley no se rige por una visión general de las cosas. Se rige por la visión de el que salió perjudicado. Y con esto no estoy dando mi opinión sobre las leyes y diciendo que son injustas. Apoyo las leyes, porque existen para defender al débil, pero eso no significa que sean objetivas. Realmente nada es objetivo, porque todo es relativo. Que una planta sea venenosa es relativo. ¿Por qué? Porque para los humanos es venenosa pero para algunos animales no. Objetivamente, no existe ni el mal ni el bien, porque cada cosa que sucede tiene perjuicios y beneficios. Para millones de personas (entre las que me incluyo) la pena de muerte es horrible, pero hay otros miles que la ven buena. ¿Podemos definir entonces, de forma general, la pena de muerte como mala? No, porque no todos pensamos lo mismo. Y como no hay nada en lo que todo el mundo esté de acuerdo, no existe verdad alguna, todo es relativo. Si llevo la teoría más lejos entonces os diré algo más. ¿Quién asegura que lo que nuestros sentidos nos dicen es cierto? Hay personas cuyos sentidos no les muestran lo mismo que a nosotros, como los daltónicos. ¿Quién dice que nuestros sentidos son perfectos? Hay animales cuyos sentidos están más desarrollados que los nuestros, como el olfato, por lo que huelen más que nosotros. Quién sabe que nos estamos perdiendo. Quizá las hojas no son verdes, y las amapolas no son rojas. Quizá nuestras vidas sean un eterno sueño. No podemos definir nada como un hecho, nada como bueno, como malo o como cierto. Todo es relativo, y ahí sitúo la primera línea de mundo, la franja entre lo real, y lo que creemos real.

viernes, 8 de junio de 2007

Helenismo - Ética I

Empiezo por lo que más sencillo me es de empezar a contar, porque las otras partes de mi filosofía requieren un grado de concentración que aún no puedo alcanzar. Cuando realmente tenga vacaciones, empezaré con eso. Así que sin más dilación comencemos.

Los autores clásicos crearon modelos éticos para guiar a la gente en sus comportamientos. Para mí, los filósofos griegos y sus éticas fueron la primera forma de religión, puesto que intentaban indicarle a la gente como comportarse. Y así fue como luego los filósofos cristianos del medievo le siguieron.
Mi idea no es inculcar nada a nadie y mucho menos crear una religión xD. Mi objetivo es escribir todas esas normas internas que tengo y que me obligo a seguir para ser la persona que quiero ser.
Valoro por encima de todo, la honestidad, la sinceridad, la humildad, la amabilidad, el optimismo y la generosidad. Son cosas que intento fomentar en mí y busco en los demás. Mucho antes que valores absurdos como la belleza. Pero lo cierto es que a lo hora de la verdad la inteligencia me puede. Cuando una persona es inteligente, dentro de lo que yo considero inteligente, se gana toda mi simpatía. Hay personas en el mundo que me fascinan. Pueden hablarte de cualquier cosa, que de todo saben. Tratas un tema (el que sea) y te cuentan mil anécdotas de él. Pequeñas cosas fascinantes como que aunque este monumento se le llame "Puerta" realmente nunca fue una puerta. Tonterías que me encantan. Pero me estoy yendo por las ramas.
En la vida hay que ser ante todo honesto, sincero, de verdad. Nadie dice que no se puedan tener secretos. Pero no se puede ir por el mundo pareciendo una cosa y siendo otra. Aunque tampoco me alcanza como puede haber personas así. Yo soy incapaz de actuar tan bien. Ya puedo querer mentir a alguien, decirle que lo que hoy se ha puesto le queda genial, que no me sale, yo le voy a decir que le queda mal, porque soy así. Se lo diré con cariño y delicadeza, pero se lo diré. Creo que es un valor que hoy (que estoy de buen humor y soy capaz de ver esas cosas) tengo. Y si de sinceridad hablamos creo que me sobra. Y digo que me sobra porque a veces debería de callarme un poquito, que soy la leche, todo el día contando mis secretos.
Amabilidad. Aprecio mucho a la gente que por encima de todo es amable y dulce con los demás. Una mala contestación puede hacer mucho a daño inconscientemente. Lo sé porque recibo de esas cada dos por tres y a veces me matan. Yo también las doy, para que nos vamos a engañar, pero es una cosa que quiero aprender a evitar. Tengo que aprender a ser lo suficientemente paciente como para responder siempre con una sonrisa. Y da igual que este de mal humor, la persona con la que hablo no tiene la culpa. Es difícil, pero lo voy a intentar.
Lo mismo pasa con la generosidad. Y no me refiero a ir comprándole cosas a la gente por la vida. Me refiero a regalar tiempo, conocimientos, pequeñas cosas sin precio. Ayudar a los demás de forma desinteresada. Dios, que fantasioso suena. Pero algo se podrá hacer ¿no?
Relacionado también está el optimismo. Este es un valor que para mí es relativo, porque creo que hay que trasmitir optimismo a los demás por encima de todo, animarles a seguir sus objetivos y a luchar por ellos, a no rendirse. Pero internamente me aplico otra regla. Valoro el optimismo como forma para seguir adelante y luchar, sí debo ser optimista. Pero a veces el optimismo me crea demasiadas ilusiones, por lo que en algunos momentos me obligo a ser un poco pesimista. Pero hoy (que repito de nuevo, estoy de buen humor) me veo capaz de mantener el optimismo suficiente como para no hacerme ilusiones y sacar todo adelante.
Por último el más peliagudo valor, pasado de puntillas en la entrada anterior. Soy incapaz de considerar la autoestima alta algo bueno. Deberían de mirármelo, porque es una cosa que me gustaría cambiar de mí, me gustaría poder valorarme sin sentirme culpable y dejar que los demás se valoren sin regañarles (sí, así de fuerte es la cosa). Vamos a ver, quererse no es malo, pero quererse demasiado sí. ¿O no? Hay no sé. Lo que sí sé, que por el momento, y hasta que arregle mi lío mental, aprecio la humildad. (Aunque amo a los ególatras ¬¬).
Y esto es todo por ahora, porque siempre hay más y más, y más...yo nunca me callo.

viernes, 25 de mayo de 2007

Helenismo - Intención y bases

Intención
Desarrollar mi visión del mundo global de forma clara y comprensible, a imitación de los clásicos, pero retocando lo que no me gustó o no comprendí de ellos Viene de forma humilde, escribo para mí, para aclarar mis ideas, para tener a donde ir cuando no sepa en que mundo vivo. Por el placer de pensar y de escribir, mis aficiones favoritas. No pienso dar lecciones de ética a nadie, porque no tengo edad ni autoridad, ni busco ser nada ni nadie. Busco organizar mis desorganizadas ideas, un deseo que tengo desde hace mucho.

Bases
Dividiré mis ideas en dos partes básicas, y empiezo a poner en práctica mi afición a inventar palabras. Una parte será la mondelogía, para desarrollar mi concepto del mundo, sus partes y orden. Otra será la conelogía, dedicada a la como nos llega el mundo. Y por último, ética, donde me dedicaré a auto instruirme sobre pequeñas y grandes cosas de la vida.

Esto es una gran locura, pero es mi locura, como siempre, quién quiera, que la lea.
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